Domingo 9 de noviembre
… id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo (v. 19).
| La escritura de hoy: Mateo 28:16-20 | Matt Lucas escribe: |
Diogneto, un pagano del siglo ii, notó que los seguidores de Cristo «día a día aumentan más y más», a pesar de la persecución constante que soportaban a manos de los romanos. Le preguntó a un creyente en Jesús por qué. En un documento conocido como Carta a Diogneto, ese padre de la iglesia primitiva le respondió: «¿No ves que cuanto más se los castiga, tanto más abundan? Esta no es la obra del hombre; es el poder de Dios».
Cuando Jesús dijo sus últimas palabras a los discípulos, antes de ascender al cielo, ellos ni se imaginaban cómo crecería la iglesia en el futuro. Les dijo: «id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo» (Mateo 28:19). Esto se conoce como la Gran Comisión; pero usar este título para las últimas palabras de Cristo a sus discípulos puede hacerlo sonar gravoso. En realidad, es lo que Él llama a hacer a todos los que le siguen: durante nuestras actividades cotidianas, hagamos discípulos. No tenemos que ir al fin del mundo; el mensaje irá con nosotros dondequiera que lo llevemos.
Que las dificultades del momento no te desalienten. Jesús también dijo: «he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo» (v. 20). Lo llevamos con nosotros a todos lados.
Reflexiona y ora
¿Quiénes de tus conocidos necesitan oír el evangelio? ¿Cómo compartirás la buena noticia con ellos hoy?
Padre, dame una oportunidad de contar cómo me salvaste.
Lunes 10 de noviembre
… La mujer que teme al Señor, esa será alabada (v. 30).
| La escritura de hoy: Proverbios 31:24-31 | Arthur Jackson escribe: |
La fiesta de cumpleaños de Rosita fue inolvidable: comida deliciosa; charla divertida; y la presencia de su primer nieto, la cereza del pastel. Pero todo palideció ante los homenajes de sus dos hijos. Aunque el matrimonio de Rosita no duró, su habilidad excepcional como madre soltera impactó a sus hijos. Sus elogios reflejaron todo lo que ella hizo para satisfacer las necesidades de ellos. El comentario del hijo menor resumió cómo era su madre: «Es una mujer temerosa de Dios».
En Proverbios 31:10-31, los lectores pueden observar cómo se manifiesta en el hogar la sabiduría basada en temor a Dios. El temor al Señor (v. 30), que es una reverencia humilde hacia Él, impulsa a ser confiable (vv. 11-12), trabajador y ahorrativo (vv. 13-19). Y aunque la mujer sabia posee una actitud de «primero el hogar» (vv. 21-28), esto no significa «solo el hogar». También presta atención a las necesidades de los demás (v. 20).
Al igual que Rosita, los estilos de vida de las mujeres temerosas de Dios no pasan inadvertidos, especialmente entre los que viven con ellas (v. 28). No sorprende que los más cercanos a ellas canten sus alabanzas. ¿Quieres ser un seguidor de Jesús temeroso de Dios? ¿Por qué no pedirle ayuda a Él? Y no te sorprendas si esas oraciones son respondidas, incluso en circunstancias desafiantes.
Reflexiona y ora
¿Cómo te inspiran otros a vivir en humilde asombro ante Dios, aunque las circunstancias no sean las ideales? ¿Cómo puedes buscar reverentemente a Dios y su sabiduría?
Padre, quiero amarte y respetarte.
Martes 11 de noviembre
… los discípulos se regocijaron viendo al Señor (v. 20).
| La escritura de hoy: Juan 20:18-20, 30-31 | Tim Gustafson escribe: |
Comenzaba el invierno de 1941. El servicio dominical acababa de concluir. Mientras su padre se quedaba en la pequeña iglesia, mi papá y sus hermanos caminaron hasta su casa. Cuando el padre subió la colina nevada hasta la granja, iba llorando: Pearl Harbor había sido bombardeado. Sus hijos, incluido mi padre, irían a la guerra. Mi papá siempre recordaba ese momento con vívido detalle.
Los investigadores llaman a esos eventos «destellos de memoria»: recuerdos vívidos grabados en nuestra mente. Piensa en el 9/11, o el día en que perdiste a alguien cercano, o también en tu experiencia más alegre.
Imagina los destellos de memoria de los discípulos de Jesús. Fueron testigos de un milagro tras otro. De repente, se desató una catástrofe. El Hijo de Dios fue arrestado y crucificado. Pero luego, ¡la resurrección! María Magdalena corrió a decirles que «había visto al Señor» (Juan 20:18). Pero ellos, atemorizados, se escondieron. No creyeron la noticia (Lucas 24:11), hasta que «vino Jesús […]. Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor» (Juan 20:19-20).
Juan resumió esos momentos: «estas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre» (v. 31). «Destellos de memoria» con significado eterno.
Reflexiona y ora
¿Qué destellos de memoria tienes? ¿Cómo describirías tu mayor decisión espiritual y lo que significa?
Padre, gracias por estar en todos nuestros momentos.
Miércoles 12 de noviembre
… Dios […] según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos (v. 3).
| La escritura de hoy: 1 Pedro 1:3-9, 13 | Adam Holz escribe: |
Cuando yo era joven, mi abuela recibía el catálogo navideño de JCPenney. Con fervoroso deleite, me lo llevaba para contemplar sus maravillosas imágenes.
Hoy, esas imágenes aparecen a diario en nuestros teléfonos inteligentes: la síntesis algorítmica y personalizada de nuestras esperanzas y sueños. Es fácil perderse en ellas. Recientemente, los expertos han llamado a este fenómeno digital dreamscrolling [deslizando sueños]. Una encuesta de OnePoll indica que ¡el usuario promedio de teléfonos inteligentes en EE. UU. pasa más de dos horas al día con esas imágenes! La idea es incitarnos a esperar —y creer— que, si tan solo tuviéramos esa cosa, todo estaría bien.
En contraste, las Escrituras nos invitan a no aferrarnos a las cosas materiales. En 1 Pedro 1:3-4, leemos: Dios, «según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible». Pedro contrasta nuestros anhelos temporales con la promesa de algo que sí satisfará: «esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado» (v. 13).
¿La verdad? Paso horas mirando esas imágenes. Pero le pido a Dios que me ayude a aprender gradualmente a poner mis deseos por completo en Él.
Reflexiona y ora
¿Qué estás buscando realmente cuando miras imágenes en tu teléfono? ¿Qué está cautivando tu corazón?
Padre, ayúdame a poner mi esperanza en ti hoy.
Jueves 13 de noviembre
Pues no debiste tú haber estado mirando en el día de tu hermano, en el día de su infortunio… (v. 12).
| La escritura de hoy: Abdías 4-9, 12-13 | Lisa M. Samra escribe: |
Uno de los peores incendios forestales en la historia de Estados Unidos arrasó la ciudad de Lahaina, Hawái, en 2023, dejando 99 muertos y más de 2.000 edificios destruidos. Además, los residentes experimentaron un trauma adicional cuando saqueadores asaltaron edificios y agentes inmobiliarios codiciosos intentaron acaparar tierras.
El deseo corrupto de aprovecharse de circunstancias trágicas es el contexto de un enérgico mensaje de Dios a los edomitas. El profeta Abdías advirtió a estos enemigos de Israel (Ezequiel 35:5) del juicio venidero de Dios por haber usado sus ventajas geográficas, adquisición de riquezas, alianzas con otras naciones, prudencia y poder militar (Abdías 3-9) para explotar a los débiles. También condenó que se regocijaran cuando Israel fue llevado en cautiverio. En lugar de compasión, saquearon casas y ciudades israelitas (vv. 12-13).
Aunque los residentes de Lahaina presenciaron acciones despreciables, también experimentaron actos de bondad cuando las iglesias de la isla se convirtieron en centros de hospitalidad que ofrecieron refugio, comidas calientes y suministros de emergencia.
Cuando alguien sufre, enfrentamos una elección similar. Podemos intentar beneficiarnos de su pérdida o responder como Dios desea: con bondad y generosidad.
Reflexiona y ora
¿Cuándo fuiste tentado a sacar ventaja del sufrimiento de alguien? ¿Cómo nos impulsa el amor de Dios a ser bondadosos?
Dios, ayúdame a ser bondadoso cuando alguien sufre.
Viernes 14 de noviembre
Mi porción es el Señor, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré (v. 24).
| La escritura de hoy: Lamentaciones 3:22-33 | Winn Collier escribe: |
Cuando un país estalló en guerra civil, las autoridades reclutaron a un hombre para el servicio militar. Pero él se opuso: «No quiero participar en la destrucción de [mi país]». Y se fue. Como no tenía visas adecuadas, se encontró atrapado en el aeropuerto de otro país. Durante meses, los empleados del aeropuerto le dieron comida y miles de personas siguieron sus publicaciones en redes mientras deambulaba por las terminales, tejía bufandas y no perdía la esperanza. Al enterarse de su constante aprieto, una comunidad en Canadá recaudó dinero y le consiguió un trabajo y una casa.
El libro de Lamentaciones presenta el clamor de Jeremías, quien esperó en Dios y el final de su disciplina por los pecados de su pueblo. El profeta siguió confiando en un Dios eterno a quien reconocía como confiable: «Bueno es el Señor a los que en él esperan» (3:25). El pueblo de Dios puede tener esperanza aun cuando los problemas abruman y el alivio parece imposible. Aunque tal vez deban aceptar humildemente la disciplina de Dios, pueden aferrarse a la realidad de que «aún [haya] esperanza» (v. 29). Y esa esperanza fluye de Él: «Bueno es esperar en silencio la salvación del Señor» (v. 26).
Aún sin respuestas ni una salida clara, esperamos en el Dios que ha sido fiel en ayudarnos una y otra vez.
Reflexiona y ora
¿Qué situaciones te vienen a la mente cuando piensas en esperar en Dios? ¿Por qué es esto difícil y cómo se manifiesta Dios en esos casos?
Dios, ayúdame a esperar con paciencia que obres.
Sábado 15 de noviembre
Morena soy, oh hijas de Jerusalén, pero codiciable… (v. 5).
| La escritura de hoy: Cantares 1:1-6 | Amy Boucher Pye escribe: |
Para sus devociones diarias, Julia empezó a cantar las Escrituras. «¡Mientras cantaba, mi corazón y mi mente comenzaron realmente a creer y hacer lo que estaba cantando!». Al vocalizar la Palabra de Dios, Julia deseaba que sus verdades mostraran lo que no le gustaba de sí misma, como su voz y su estatura.
Dijo: «Empecé a cantar de Cantares 1:5: “Morena soy, […] pero codiciable”». (En esa cultura agrícola, una mujer bronceada por el sol no se consideraba hermosa). Al cantar este pasaje, Dios cambió su mente. De repente, entendió: «Dios me ama a pesar de que no soy perfecta».
Julia cantó de un hermoso poema que se encuentra en la literatura sapiencial del Antiguo Testamento. Algunos interpretan el Cantar de los Cantares como una alegoría del amor de Dios por su pueblo, pero muchos lo ven como una celebración del amor conyugal. Ante la belleza del compromiso de la pareja, podemos hacer eco de las palabras de los amigos: «Nos gozaremos y alegraremos en ti; nos acordaremos de tus amores más que del vino» (v. 4).
Sin importar cómo interpretemos estas antiguas palabras, podemos afirmar junto con Julia que Dios se deleita en su pueblo escogido. Como dice en otra parte del Antiguo Testamento: «eres precioso a mis ojos, digno de honra, y yo te amo» (Isaías 43:4 LBLA).
Reflexiona y ora
Junto con el canto, ¿de qué otras maneras nuevas podrías comprometerte con las palabras de la Biblia? ¿Cómo puedes aceptar la verdad de que Dios te ama?
Dios creador, gracias por haberme hecho a tu imagen.
Domingo 16 de noviembre
… ¿quién de vosotros […] no se sienta primero y calcula los gastos […]? (v. 28).
| La escritura de hoy: Lucas 14:25-35 | James Banks escribe: |
Los locales lo llaman «El camino a ninguna parte», pero su nombre oficial es Lakeview Drive. Es un tramo pintoresco de casi diez kilómetros, con vista al lago Fontana en el Parque Nacional de las Grandes Montañas Humeantes, cerca de Bryson City, Carolina del Norte. Tras pasar un túnel de 360 metros de largo excavado en un lado de la montaña, el camino se detiene abruptamente. El gobierno gastó millones de dólares hasta que, por problemas ambientales descubiertos más tarde, el proyecto se abandonó.
Jesús, de oficio carpintero, relató una vez una parábola sobre calcular el costo de seguirlo. Preguntó: «¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?» (Lucas 14:28). Le sigue otra parábola sobre un rey que considera el costo de ir a la guerra, y plantea la misma idea. Al hablarles a «grandes multitudes [que] iban con él» (v. 25), Cristo quería que entendieran que había un costo para creer sinceramente en Él y seguirlo.
Seguir a Jesús tan solo por lo que puede hacer por nosotros es un «camino a ninguna parte». Pero seguirlo por Él, llevando nuestra «cruz», como lo describe en el v. 27, cambia todo. Hay que calcular el costo. Pero Él lo vale.
Reflexiona y ora
¿Qué te ha costado creer en Jesús y seguirlo? ¿Por qué nada vale más la pena que conocerlo y seguirlo de verdad?
Precioso Salvador, ¡nada se compara con conocerte y seguirte!